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sábado, 16 de julio de 2016

Estrella de los Océanos - Poema a la Virgen del Carmen -

Imágen mejorara de modo digital de la Virgen del Carmen.
Foto del archivo familiar de Juan Rabaneda Pérez, sitio

Calle Alférez Villalta Medina Nº 15, Algeciras - Cádiz - 1976
Todos los derechos reservados © Juanjo Sánchez.
Salve Marinera que a los navegantes regresas,
entre palacios de sal, 
a la tierra,
a los puertos de mar.

Salve Marinera, Reina de la abundancia,
que entre corales de simpatía,
los marinos mecen tu imagen
bajo el sol celestial.

Salve Marinera siempre vigilante
de los seres que habitan la mar,
que en ella se adentran
que en ella palpitan corazones del manantial; 

fuente de sabiduría, de respeto y lealtad.

Reina de los Océanos, Salve marinera que guías el timón del velero
de nuestro deambular, entre olas y salitre de la mar.

Brújula de fe, venerada en veleros, 

en buques y barquitos de papel, 
en tierras de paz, en zonas de batallar;
Salve Marinera, destino y Patrona de los hombres que alguna vez fueron llamados ...


... a la Mar.


A la Virgen del Carmen


© Juanjo Sánchez, 
un marinero hoy alejado de la Mar.
Madrid, 16 de Julio, 2016




La Salve Marinera

Salve, estrella de los mares, 
de los mares iris de eterna ventura 
salve fénix de hermosura 
madre del Divino Amor.

De tu pueblo a los pesares 
tu clemencia dé consuelo 
fervoroso, llegue al cielo, 
hasta Tí, hasta Tí nuestro clamor.

Salve, Salve, estrella de los mares 
Salve estrella de los mares 
Sí, fervoroso llegue al cielo 
y hasta Tí y hasta Tí nuestro clamor.

Salve, Estrella de los mares 
Estrella de los mares, 
salve, salve, salve, salve.


Autor: C.Oudrid
Director Musical: Coronel Don Agustín Díez Guerrero

lunes, 1 de febrero de 2016

Soñé... - Poema XI -


Soñé…
y lloré, por que descubrí, tras los pétalos caducos de tu leyenda, la humillación y la tristeza, las sonrisas y la esperanza, la felicidad y la alegría.



Soñé…
que tus manos se acercaron a las mías, buscando ser guiadas, acabando con tu sensación de rea en un mundo irresponsable, deseando ser la causa de mis alegrías.

Soñé…
que mis caricias calaban en tu piel, enjugaban tus lágrimas y estas quedaban en mi regazo, siendo prisioneras de mis secretos; quedando en el baúl de nuestro olvido.

Soñé… 
que la desazón dejaba de perseguir tu alma y tu cuerpo de sirena, que palidecía como las marchitas hojas de una flor negra para no volver; que tu alegría revoloteaba como luciérnaga ya emparejada con su Amor.

Soñé…
que mi cautiverio era real, que mis penas se disipaban y los brotes amargos, aunque aún dejaban el sabor agrio en el paladar, se desvanecía en el pensamiento, poco a poco, mientras tus manos me acariciaban el alma.

Soñé…
que me acurrucaba entre tus brazos, me sujetabas con rigor mientras sentía el latir de un pecho, renovado y placentero, que saciaba mi sed de ternura, la que una sola mujer, en toda su expresión puede conseguir.

Soñé…
que no quería despertar, despertar de ese sueño tan seductor donde, tus señuelos me invitaban a amarte más allá de lo sensato, a desearte más allá de lo valiente, a conquistar tu alma sin cobardía y con el estandarte de una lealtad.


Soñé…

que mi garganta despilfarraba sonidos de agradecimientos por haberte conocido, que mis palabras permanecían mudas en un rizo de perplejidades, que mi mente se despejó con un guiño de tu párpado, que tus pupilas tatuaron en mi piel el placer de querer y que mi tez se enrojeció con el color de un pétalo, imperecedero y ardiente, rojo en flor: eterna vida de contemplación.



Soñé…
que tus labios me acariciaban la boca, que se fundían con mi esencia y que daban paso al halo de la felicidad, al oxígeno de la vida, a la sustancia del éxtasis de la existencia, a la eyaculación de un placer infinito que moldeaban, como el alfarero con el barro, nuestros cuerpos en un solo ser.


Juanjo Sánchez 
©
1 de febrero, 2016
All rigths reserved


viernes, 29 de enero de 2016

ERNESTO PÉREZ VERA - ENTREVISTA (REPOSICIÓN MEJORADA) -


Hace casi un año escribía un artículo en el perfil de Facebook, en el mío, en el de la Marca Juanjo Sánchez, al que titulé “Un alto en el camino” y en él escribía: “He de parar un poco”. Para luego decir, entre otras cosas, lo siguiente: 
“(…) sin dejar a un lateral las entrevistas pendientes, que por orden de necesidades y compromisos deben de salir a la luz pronto, he de decir que la siguiente en la que estoy trabajando es la de un infante, policía militar, vigilante de seguridad, escolta de VIPs, instructor de tiro, ex-jefe de una unidad especial de la policía, escritor, conferenciante, colaborador de medios y víctima de un atentado; un agente de la autoridad en excedencia forzosa y definitiva para el servicio que, sin dejar de llevar el peso de un pasado cercano, continúa llevando en el alma el amor al servicio público, a la vocación policial y a la defensa de una profesión, a veces, teñida de tiznes y chapapotes de corrupción."






Dicho esto aquí está la entrevista realizada a Ernesto Pérez Vera: ex–mando de la Unidad Especial de Seguridad Ciudadana (GESC) - con anterioridad Unidad Especial de la Policía Local (UEPL) del Excmo. Ayto. de La Línea de la Concepción -, escritor, bloguero, conferenciante y autor de artículos técnicos-policiales.



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ENTREVISTA A ERNESTO PÉREZ VERA REALIZADA POR JUANJO SÁNCHEZ


O Captain! My Captain!




Detallista, coherente, objetivo, incansable, resistente, enérgico, rápido y eficaz, Ernesto —hijo y nieto de policías—, a quien le llaman “Bala” o “Capitán”, es un apasionado de su profesión, esa que defiende de sus propios enemigos internos; esa que debe de perseguir sin excusas faltas, delitos o infracciones administrativas; esa misma que sin desmerecer lo anterior debe de ser un brazo más de apoyo a la ayuda social, a ancianos, mujeres, niños y animales; esa que en definitiva está al servicio de lo legítimo y alejada de quienes por su candidez, extremada inocencia, temeridad, exceso de celo, inconsciencia o cultura criminal (el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento) le han tachado de pesetero, sinvergüenza, pistolero, mala persona o corrupto.

Ernesto, un policía jubilado y víctima de un atentado, es de esos pequeños-grandes héroes con el alma en el lejano oeste, en el cercano pasado y en los tiempos futuros, uno de esos señores que hacen de la ley su vida y que a veces pasan desapercibidos hasta que alguien les descubre y les ofrece el elogio de la sociedad, el cariño de una compañía y el amor de un hijo. Ernesto es uno de esos defensores que la justicia debería defender aún más, uno de esos héroes que, detrás de las barricadas, se convierte en camaleón, detective, espía y ejecutor de detenciones dignas de películas. 

Cinéfilo, amante de la música, lector acérrimo y escritor meritorio, acaba de publicar la segunda edición de su tercera obra “En la línea de fuego. La realidad de los enfrentamientos armados”, auspiciada por el prestigioso Grupo Editorial Anaya a través de la veterana Editorial Tecnos.

Ernesto, a quien el esfuerzo no le supone un sacrificio, enaltece el trabajo entregándose con tesón a la que siempre ha sido y será su modo de vida, la persecución de cualquier acto delictivo. 

Extraordinario y popular en su círculo profesional es en la actualidad un padre inquieto, genuino y enamorado de su familia, un escritor, un novelista, un ensayista, un instructor de tiro, un experto dentro y fuera de los cuerpos de seguridad, un ex escolta destacado por méritos propios.

“En la línea de Fuego: la realidad de los enfrentamientos armados”, título de su última obra y nunca mejor elegido, es la cremallera que cierra la unión entre La Línea de la Concepción, población castigada por continuos enfrentamientos armados entre narcos, contrabandistas y otros delincuentes, y el riesgo de encontrarse expuesto al alcance de la munición de “los malos”. Veintidós casos reales de policías que han sobrevivido a tiros es el alma mater de un libro en una edición renovada que, en menos de un año, SUPO situarse entre los libros más vendidos en el portal de venta digital Amazon, así como en librerías y centros de distribución nacional. 

Esta obra detalla al milímetro el análisis, la técnica y la psicología de los policías en un lenguaje novelesco donde la experiencia, el conocimiento y lo pragmático envuelven al lector de tal modo que este consigue acercase a “la realidad de los enfrentamientos armados” y asimilar que la realidad siempre supera la ficción.

Ernesto reconoce escribir, a veces, con música de fondo. Algunos ejemplos: las bandas sonoras de “Los intocables de Elliot Ness”, “La misión”, “Cinema Paradiso”, “Érase una vez América”, “Días de cielo”, “Bugsy”, “Malena”, “El bueno, el feo y el malo” o “Por un puñado de dólares” aunque le llamen pesetero, sin serlo, y todas ellas del italiano Ennio Morricone quien, más allá de la inspiración, le estimula a seguir siendo lo que siempre fue, a seguir cultivándose para labrar un camino de paz, lealtad y esfuerzo en quien le persigue, alguien avocado a grandes gestas, éxitos y empresas: su hijo, linaje de policías.

Sospechoso de ser amigo de sus amigos, delante y detrás de la verja de Gibraltar, es sospechoso de ir por derecho y de ser culé, creyente y católico, monárquico, de derechas y agente de la autoridad por vocación – que no por intereses ocultos y bastardos – . Juanjo Sánchez ©  











Ernesto, ¿Que es ser policía? 

Ser policía no es portar un arma o identificarte con una placa. Cuando niño el coger una máquina de escribir, para mi, era parte del juego de policías y ladrones. Quizás por ello la memoria fotográfica se me haya acentuado. El mejor regalo que tuve de pequeño fue un acierto de mi abuela Visitación: una máquina Olivetti Lettera 32 con la que comencé a jugar usando técnicas de nemotécnia para copiar revistas de policías. Instintivamente y sin darme cuenta creo que empecé a desarrollar la memoria. Me encantaba jugar a policías, pero no solo a pegar tiros, esta profesión tiene mucho más. 

El mayor aprendizaje. 

Salir vivo de aquel atentado en el que trataron de matarme y en el que tuve que disparar a mi atacante. ¡Menuda lección fue salir vivo! Le vi la verdadera cara a la realidad que me rodeaba. Descubrí la infamia y cobardía de policías, jefes, políticos y sindicalistas. Una panda de golfos que se quitaron la máscara tras aquel acontecimiento. Nadie quería verse como me vi en estado muy grave. Muy pocos estaban preparados para defenderse como lo hice pero demasiados deseaban ser el protagonista, el herido ante las cámaras... Como creyeron que me darían alguna medalla, trataron con cierto éxito de manchar mi buen nombre y la ejecución de mi acción defensiva. No sabían nada de lo que hablaban, pero les daba igual, solo querían puerquear.

Después de esto… los momentos más felices de tu vida pienso que han podido ser los que te han sacado adelante…

Los momentos más felices han sido cuando me casé y tiempo después cuando nació mi hijo. Es un tópico, pero es así. Luego cuando la Editorial Anaya me llamó para comprarme los derechos de mi último libro: “En la línea de fuego”, una obra escrita con mi amigo Fernando Pérez Pacho. Grande fue el momento e inmensa la felicidad cuando el grupo editorial me dijo que cruzara la pasarela y que jugara en su equipo.

Un hombre poderoso.

¡No! Soy quien soy, solo eso. Soy feliz y solo quiero tiempo para seguir aquí con mi familia. 

Un profesional de la defensa y franco-vigilante, en similitud a un francotirador, ¿desearías ser invisible?

Siempre para estar en el lugar y momento adecuado, para anteponerme al ataque de los que quieran dañar a las personas que quiero: a mi gente.

Es mi deber, mi ética y mi razón de ser.

¿Un policía de tu talante se emociona? 

Es curioso desde el atentado me emociona casi todo. Y, por supuesto, la voz de mi niño. El está llamado a grandes empresas. Una mente privilegiada. 

¿Un policía sabe que es el amor? 

En mi caso sí, en otros no lo sé, hay más corruptos de los que me gustaría. Hoy el amor es mi hijo, mi mujer, mis hermanos y mis padres. 

¿Qué recuerdo tienes de tu primer amor?

Mi primer amor es mi mujer. No tengo que recordarla porque no me separo de ella más que las horas imprescindibles. Si con esta respuesta en mi próximo cumpleaños no me traen 2 kilos de carabineros…, apaga y vámonos.

¿Qué te aporta ella?

Nada de lo poco que soy sería sin ella. 

Tus últimas voluntades. 

Que se recuerde mi aportación en el trabajo realizado como policía en la siempre maltratada ciudad de La Línea de la Concepción.

Un buen número de policías dimos mucho por la ciudad cuando esta estaba destrozada tras décadas de abandono sistémico por parte de las administraciones. La gente ha olvidado que durante años no era novedad policial o judicial que cada 24 horas se contarán a puñados los robos con fuerza y violencia (atracos). Eso acabó gracias a las actuaciones de unos cuantos agentes de la Policía Local.
Se nos criticó y se nos ensució con destreza desde estamentos políticos, sindicales e incluso policiales manejados al antojo de la corrupción, sin ética ni moral. Intentaron masacrarnos.

Quisiera que alguna vez la ciudadanía le diera las gracias a aquellos policías que de modo intachable supieron mantener la honestidad, la entereza y la vocación de servicio. Recuerdo lo que un capitán de la Guardia Civil dijo en una Junta Local de Seguridad: “Gracias a la Policía Local se ha recuperado en La Línea el principio de autoridad que representan los agentes de la autoridad”. 

Esa corrupción salpicó a una emisora de radio. ¿Qué tienes que decir sobre aquella sonada radio comarcal a la que tanto se le ha reprochado?

En ella aparecían con cierta frecuencia traficantes de drogas, ladrones o todos juntos para criticar ante los micrófonos las detenciones de las que habían sido objeto por parte de la Policía Local. Todo era una artimaña. Ayudaban a desestabilizar un sistema que se estaba enderezando. Esgrimían argucias para importunar a un político y desprestigiar la labor que desempeñaba el Cuerpo de Policía. Los policías locales éramos el banderín de votos de la política del momento, una mala moneda de cambio usada por todos. 






















Algo que no deba de ser olvidado.

La cantidad de droga que unos cuantos agentes municipales eliminamos de la calle, incluso con la zancadilla de algunos de los nuestros. 


Al son de: “Hoy para mí es un día especial, hoy saldré por la noche…”, de Raphael, se despide con una contundente frase: “La gente no sabe que no sabe y por eso es tan atrevida a la hora de opinar creyéndose docta en asuntos que debiera conocer e incluso dominar”.

Con independencia de la divisa: “Més que un club”, a Ernesto le atrapan dos colores: el azul y el rojo, y no por ser culé, condición que sin razón le entusiasma y cada día más, sino porque de siempre la ha gustado esta combinación sin razón alguna. 

Hechizado por la cocinera que le sirve marisco y arroz negro en su casa: su señora, confiesa no solo ser un buen gourmet y algo glotón sino también un devorador de mariscos. La colonia de Álvarez Gómez no le abandona y siente que le traslada a aquella feliz infancia junto a Lourdes, aquella que fuese la primera mujer en su vida, quien se la dio: su madre. Mujer a la que recuerda a diario, pero sobre todo cuando reconoce el aroma de Alada, la fragancia que le lleva a sus brazos y al recuerdo del nacimiento de su hermana Rocío en el 79. 

Temible y benevolente defensor de causas perdidas, de las injusticias, de los más débiles, de los necesitados, de su castillo: su casa, reconoce no necesitar nada más para vivir. Tiene todo lo que precisa: despertar abrazado a su mujer y a su hijo.

Apasionado de los paisajes de Ronda, de su gastronomía, del mundo del bandolero, de las melodías de Ennio Moricone y la de la serie de los 80 "Canción triste de Hill Street", es un enamorado de su ciudad natal: La Línea de la Concepción. Y, como no puede ser de otro modo, un fiel seguidor del personaje Francesco Vincent Serpico, descendiente Napolitano, que fue policía en el New York Police Departament – NYPD – en la década de los 60 hasta 1971. Frank Serpico marcará a fuego desde muy pequeño a nuestro protagonista. 

Acceso al artículo: "Frank Serpico: La historia de un 'gran azul' " de nuestro protagonista ERNESTO PÉREZ VERA.





Parafraseando al guionista de cine estadounidense Sydney Lumet, este es el retrato de un rebelde con causa frente a la desidia, corruptela, prevaricación, hostilidad y despropósitos de una variedad de sinvergüenzas, con voz y mando, sin vocación y catalogados en el cine del lejano oeste como los indeseables solo ... por un puñado de dólares.

*******

RESTAZOS DE UNA ENTREVISTA A
ERNESTO PÉREZ VERA POR JUANJO SÁNCHEZ




AUDIOVISUAL




Juanjo Sánchez © All rights reserved.
Original: 16 febrero, 2015 Algeciras.
Reposición: 29 de enero, 2016 Madrid.

jueves, 14 de enero de 2016

Cordón Umbilical - Pomena XII -




Cordón que transmites vida,
elegancia definida,
maternidad indómita
que con ímpetu defiendes, ¡querida!

Rugir de sonrisas que se disuelven en el mar de tu sabiduría,
despilfarro de simpatía,
lágrimas de melancolía,
dulce aliento y alimento de mis fantasías.



Energía vital que arropas al escalofrío,
que recorres mi cuello,
debilitas mi carne
y desafías mi ser.

Indomable mujer que me doblegas a la ilusión,
y sin condiciones disfrutas de mi presencia;
radiante mujer de curvas sensuales,
tu baile me nubla el sentido.


Cazadora apresada entre los brazos del amor
te conviertes en cristal y muñeca,
joven lienzo de letras grabadas
en el cobijo de mi corazón.

Espejo que reflejas luz
sobre el frondoso bosque de placeres carnales,
donde se alimentan de sangre y pasión
el rojizo y áureo eco de un rostro desbordado de sentimientos pintados,
que reverberan sonidos bordados por una canción.
Sabroso elixir sudoroso
que nutres y sacias la sed de amar,
ritmo bailarín que giras y chisporroteas
con sabor salado y dulce placer al néctar de tus entrañas.

Océano sin fin,
en tu horizonte las tormentas se baten,
el sol puja, el futuro sonríe
y la calma triunfa;
la generosidad define
el anhelo que tonificas,
el nervio que yergue con sabiduría nuestros caminos.


Juanjo Sánchez © All rights reserved
14 
de enero, 2016




martes, 5 de enero de 2016

Amanecer - Poema XI -


Amanecer soleado que arrancas turbulencias,
que disipas las algarradas
que despuntas luminoso,
que aportas sosiego tras las borrascas;

Amanecer alegre que regresas,
que cubres las tierras de aliento
sin inmutarte, con sosiego;




Amanecer fresco, incandescente
que arropas al ánimo,
que esparces semillas atractivas
de sonrisas y agasajos.

Amanecer cálido,
que obsequias con laureles y nardos,
jazmines y rosarios;
goteo de brisa sureña, abrigo tibio criollo, cobijo natural.




Amanecer lúcido que brindas besos y arrumacos,
adornos y destellos,
que llenas almas que se curan, que se apartan, que se expresan en el alba;
amanecer que apartas la efímeras sombras de las alabardas, de las serpientes y las arañas.




Enérgico amanecer,
mudo testigo de mis lágrimas,
habitáculo de la fraternidad,
oyes los cánticos de la madrugada.

Amanecer laureado que propicias triunfos,
que esclareces dudas, que ofrendas calma,
amaneces brillante después de las tronadas
tributas reposo y admiración, asombro y exaltación.


Juanjo Sánchez © All rights reserved
de enero, 2016

viernes, 25 de diciembre de 2015

Antología. Divinidad femenina. - Poema X -


Antología de miradas,
miradas sugerentes,
invitación al deseo,
atisbo de esperanzas.

En el desván, donde tus pensamientos calmas divinidad femenina,
mis esperanzas confían,
tus miedos espantas,
mis deseos se confirman.

En el sótano, donde tus pensamientos guardan la memoria,
tus ilusiones destilan aromas a mirra,
mis temores desvanecen,
tus deseos afloran.

En el lecho, donde nuestros cuerpos yacen,
entre nuestras pieles nos abrigamos,
con nuestros besos nos acariciamos,
nuestras almas reposan.

Condenada divinidad trigueña,
el arte musical de los coros,
es la bendición del encuentro,
del Dios poeta, Apolo.

Divinidad femenina,
principio, medio y fin,
indomable  tridente celestial,
místico y ternario corazón áureo;

la opulencia maternal te persigue,
la riqueza espiritual te asedia,
el embrujo de tu mirada provoca,
la complacencia de tus manos roban mi alma.

Divinidad femenina,
mito, causa y efecto, misteriosa influencia,
florido y singular corazón que empapa de versos al poeta,
tu blasón es el Amor, la sublime elocuencia de dos miradas en silencio.

Divinidad trigueña,
engalanada de amor,
himno universal,
hambrienta de humanismo, sedienta de generosidad.

Divinidad femenina,
noble alma,
metamorfosis del elixir de la existencia,
eres veneno y vida.

Eres la savia de la pluma del dramaturgo,
la dulzura de las lágrimas vertidas con ternura;
eres el requiebro y la sal de la alegría, de la sonrisa y la verdad;
el dolor sellado de un pasado fantasmal y la alegría de un presente enriquecedor.


Juanjo Sánchez © All rights reserved
25 
de diciembre, 2015

jueves, 24 de diciembre de 2015

Eres mi coincidencia - Poema IX -

Eres la prosa del poeta,
ese poeta sureño
que por tu delicadeza palpita,
que por tu grandeza respira.

Eres el palpitar del poeta,
ese poeta sureño
que por tu elegancia se desliza,
entre el Todo y la Nada, entre la vida y la muerte.

Eres el verso, la vida y la realidad del poeta,
ese poeta sureño
que en sueños te buscaba,
que sin artificios te encontró.

Eres esa obra artística,
esa creación de dos seres revelados;
eres el trazo refinado de la ternura,
la iniciación y el temblor que causa el primer beso.

Eres el delicioso sabor que al paladar embriaga,
que a mis sentidos emborracha;
eres el desierto y la insatisfacción de quienes no supieron amarte.

Eres, en cambio eres...,
eres el tesoro, 
la suerte hercúlea, 
la satisfacción, 
el éxito, 
el asombro, 
el entusiasmo, 
el oxígeno que mantiene la vida, la lucidez y la voluntad de superación, 
la motivación de quien por ti, al compás de sus palpitaciones, te escribe versos de AMOR.

Eres esa realidad de antaño,
esa excepción a la regla conocida,
ese enigma por descifrar con pasión,
ese deseo atractivo, el gozó de mi respirar, la literatura de mi pluma,
la épica de la heroicidad.

Eres el breve segundo y el infinito horizonte de mis días;
eres la rueda de mi conocimiento, 
el quebranto de mis llantos, 
la esperanza de mi presente, el futuro en mi vida.

Eres, eres calidez en noches frías,
la revelación de este trovador sin edad definida,
de este juglar en época futura,
de este poeta que se cierne entre recuerdos polvorientos  y actualidad juvenil.

Eres, eres mi extraña y extraordinaria coincidencia,
la mejor influencia;
la tersa frontera que acaricia mi piel,
la suave sensación que eriza mis vellos,
el ave guardián que protege mis secretos, que se aventura en salvaguardar nuestras emociones.


Eres el báculo de mi familia sideral,
la dueña de mis suspiros,
la razón de mi nueva vida,
la sangre de mi alma.



Eres la diplomacia y la fuerza del Universo,
el Universo de mis sueños,
el sueño de canela y ron, de chocolate y pasión de mi paladar.
Eres el deseo permanente de mis pasiones,
la fiebre de mis noches,
la íntima señal de mis gozos.




Eres la gozadera de mi alma,
de mis intimidades;
la sanación de mis enfermedades,
la cura de mis excesos,
el bálsamo de mis dolores,
la enfermera de mis curas,
la exorcista de mis demonios,
la poetisa que destruye mis fantasmas.

Eres, eres quien ha atrapado mi alma,
con guantes de seda;
la iglesia donde redimir mis errores,
el templo eterno al que adorar,
la fortaleza que defender.
Eres mi dama, mi princesa de cuentos, 
seras mi Reina, mi Reina de Diamantes.

Eres mi orden, mi religión, la piedra angular de mi progreso, de mi pasión , de mi esfuerzo, de mis triunfos.

Eres el bálsamo sanador que, 
en los paisajes de mis sueños, 
descamas mis temores.

Eres, eres mi maestra, 
mi profesora, 
mi Diosa terrenal;
mi hada buena
la Dulcinea de Rancho Veloz, 
la Julieta de Romeo en mi vida, 
la musa de Dalí o la de Antonio Gala que
lo mismo haces que pinte o derramar versos por ti.


Eres el asentamiento de mis agitaciones, 
la dulzura del secreto desvelado;
eres la concesión de los Dioses,
"La enviada" de Dios.
Eres el ejercicio que sana mi salud,
el pivote que me hace cambiar,
la fluidez de mi sexto sentir.

Eres mi principio y mi fin,
la hermosa amapola sobre verdes prados ocres y aceitunos,
la brillante rosa roja halagada por "El Principito".

Eres mi Biblia,

quien sin descifrar reconozco,

en vidas anteriores
como la mas bella coincidencia.

Eres mi porqué,

mi riqueza más allá de lo material,
eres mi crepúsculo y mi amanecer.



Eres, eres mi inolvidable Navidad,

mi nuevo año,
mi nueva vida,
mi cambio,
mi rincón donde el refugio me abriga.




Eres el vino tempranillo de sabor inigualable que atrapa;

eres el riesgo de este juglar,
la tormenta de nuestros detractores, 
la calma en medio de las tormentas;
la esencia de nuestro caminar.






Eres el pincel del genio,
la esencia de la poeta,
el cincel del escultor,
la visión del visionario,
el manantial de agua pura que refresca y sacia la sed.


Eres el alimento que nutre y sofoca el hambre;
mi mayor pasión, 
mi más agradecido triunfo.

Eres mi exilio, 

mi Mariana Pineda que grita libertad,

con cordura;
eres mi deseo,
mi más bello poema, 

ese que se escribe con la sangre
y con la bandera de la valentía.




Juanjo Sánchez © All rights reserved
24 de diciembre, 2015